Espacio - relaciones

En Ersilia, para establecer las relaciones que rigen la vida de la ciudad, los habitantes tienden hilos entre los ángulos de las casas, blancos o negros o grises o blanquinegros, según indiquen las relaciones de parentesco, intercambio, autoridad, representación. Cuando los hilos son tantos que ya no se puede pasar entre medio, los habitantes se marchan: las casas se desmontan; quedan sólo los hilos y los soportes de los hilos.

 

[…] Desde la cuesta de un monte, acampados con sus trastos, los prófugos de Ersilia miran la maraña de los hilos tendidos y los palos que se levantan en la llanura. Y aquello es todavía la ciudad de Ersilia, y ellos no son nada.

 

[…] Viajando así por el territorio de Ersilia encuentras las ruinas de las ciudades abandonadas, sin los muros que no duran, sin los huesos de los muertos que el viento hace rodar: telarañas de relaciones intrincadas que buscan una forma.

 

 

Italo Calvino

Las ciudades invisibles

Las ciudades y los ojos

 

 

 

EL PROYECTO

 

Las sensaciones que Ítalo Calvino describe en la ciudad de Ersilia son las que hemos pretendido recrear. Nuestro espacio, a partir de dos planos de un tejido de finos hilos entrecruzados, de gasa, de los cuales surgen esos hilos atravesando dicho espacio, conformando una maraña de relaciones entre las dos paredes; espacio por el que el espectador no puede pasar, no puede atravesar, tan sólo observarlo, rodearlo.

 

A la hora de proyectarlo he tenido muy en cuenta la escala, me proponía hacer un espacio que envolviese al espectador para que las sensaciones que pudiese sugerir se vieran favorecidas en intensificadas y para lograr esto debía controlar la escala; que no fuese pequeño para no resultar agobiante ni por el contrario muy amplio para que no se escapara de una percepción directa. De este modo realizando las pruebas necesarias, creí conveniente darle una altura de 2,5 m y 3 m. de anchura.

 

 

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